La batalla

Buenos días.
Todos los días, cuando nos despertamos, nos estamos preparando involuntariamente para una de las batallas más cruentas que podemos vivir en nuestro día a día.
No, no hablo de las guerras que en este mismo momento están teniendo lugar en distintas partes del mundo. No mencionaré los ejecutados de algunos países asiáticos, ni de los actos terroristas, criminales y demoniacos que están realizando Isis ahora mismo. Os pido perdón por ello, pero no hablo de ese tipo de guerra/batalla.
Pero quizá la batalla de la que os vengo a hablar sea en parte el origen de muchos males de nuestro mundo.

Os quiero hablar de la batalla de los egos.
Su armamento es uno que todo tenemos a nuestra mano: la comunicación.
Las balas son las palabras: yo, yo, yo y sólamente yo.

yo

YO

¿Acaso nunca os ha sucedido escuchar a alguien las vacaciones que ha disfrutado en “no se qué” hotel de la costa valenciana, y que, sin venir a cuento, tenéis que decirle que vosotros fuísteis a un hotel más bonito, o más caro, o más grande? ¿O quizá sentís necesidad de decir que vosotros, en ese mismo hotel, tuvisteis una malísima experiencia?
¿Porqué sentimos la necesidad de hacer girar la conversación para que el centro de atención seamos nosotros, y no los otros?

Sé que muchos de vosotros diréis: YO no hago eso, y seguramente sea así. Salimos con nuestra mejor sonrisa al mundo y tratamos de ser seres humanos correctos. Pero siempre viene alguien insoportable tratando de controlar nuestra vida, tratando de ser nuestros amigos a la fuerza, tratando y tratando de tratar de que su marca quede fijada en nuestra vida… ¿Y cómo lo consiguen?

giphy3

Nuestro EGO a punto de estellar soltando comentarios y opiniones innecesarias.

Con su EGO. Su cabecita estará diciendo cosas como: “YO entiendo mejor ese tema”, “YO he sufrido más que tú”, “YO tengo una familia más complicada que la tuya”, “YO cobro más que tú”, “YO tengo mejores gustos musicales que tú”, “YO soy más guay que tú”, “YO necesito tu atención, no al revés”…

Y repito. Seguramente algunos de vosotros esté diciendo: “YO nunca digo cosas así”.
¿Y sabéi qué?
YO tampoco.

Se os quiere, Igor.

PD: amén al Noble Sendero Óctuple.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s