I am Internet

Buenas noches.
En mitad de la noche todos pensamos y nos hacemos preguntas filosóficas como si fuéramos los protagonistas de una gran novela.
¿Qué o quién soy?
¿Existe Dios?
¿Qué destino tiene mi vida?
¿Y la vida de la gente que me rodea?
¿Qué sentido tiene todo esto que estoy haciendo, si en un inesperado momento moriré y todo será vagos recuerdos para los demás, ‘nada’ para mi?
Menos mal que alguien pensó en nosotros, y para evitarnos perder el tiempo en esta y otras tantas preguntas sin respuesta objetiva, inventó Internet, lo mejor que tenemos a día de hoy para perder el tiempo sin parar, y encima sin darnos cuenta.

Podemos decir 100 veces que ya nos vamos a dormir, pero casi siempre aparecerá algo ‘importantísimo’ que nos mantenga enganchados a esa pequeña pantalla brillante.

Mi relación con Internet, si mal no recuerdo, empezó a la temprana edad de los 10 u 11 años. Lo que había en aquel entonces era una conexión penosa que nos permitía conectarnos a chats (el clásico imrc) y visitar diferentes tipos de web. En aquel entonces más bien me limitaba a mirar cómo mis hermanos se conectaban y chateaban con gente de la Universidad, principalmente, además de descargarse juegos antiguos que mediante programas los emulaban y podíamos “rejugar” aquellos clásicos de Amstrad y Spectrum. Para mi, era magia para los sentidos.

Cuando pienso en ‘Napster’ me viene a la mente ‘Estopa’… a saber la música que me bajé usando el programilla…

Más adelante llegó el masivo pirateo con los antiguos Napster, Kazaa y eMule (y sus ya conocidas consecuencias en el mundo actual), y todos nos volvimos locos por hacernos con una dirección de messenger para poder agregar a la gente y chatear con ellos después de verles en el instituto (todo esto alrededor del año 2000). Las redes sociales eran aún desconocidas tal y como las conocemos actualmente, pero lo que sí existían (y siguen existiendo) eran los foros, lugares que, como en cualquier foro romano que se precie, todo el mundo podía ofrecer cosas y dar su opinión frente a temas que los propios usuarios abrían. Las gran inmensa mayoría de estos foros son gratuítos, por lo que muchísima gente entró en los foros que más le interesaban (música, videojuegos, sexo, cine, teatro, cuidado de bebes, automóviles…), y de ahí surgieron grandes amistades para algunas personas… amistades que, pasado el tiempo, muchas de ellas han caído en el olvido, porque por mucho que se quiera mantener una relación estrictamente virtual…
Ya pesar de estar acercándonos a pasos agigantados a hacer el 100% de nuestra vida a través de la red, la amistad, a día de hoy, es algo que requiere de los sentidos para formalizarse, que necesita confianza, acercamiento, risas y lágrimas en persona… abrazos con calor humano, del mismo modo que podemos abrazar a nuestros padres y hermanos, necesitamos abrazar a un amigo. Las amistades por internet muchas veces son “falsas” amistades, pero como todo en el mundo de Internet, no se sabe hacia dónde va, y quién sabe, quizá las amistades del futuro sean las ‘virtuales’. No hay que olvidar la gran correspondencia que mantenían grandes escritores, o las que se enviaban mutuamente Freud y Jung. ¿Hasta que punto son amistades verdaderas?

Matrix… Lain… Wall·e… las realidades que muestran ya no quedan para nada lejos…

Y con el tiempo llegaron las magníficas redes sociales, sitios como Facebook, Google+, Twitter… en los que nos podemos conectar al instante con cientos de amigos (hay gente que tiene hasta 5000 amigos, de los cuáles, amigos amigos, serán 10 a lo sumo… pero queda muy bonito decir ‘amigos’ en lugar de conocidos, o incluso “desconocidos que sólo me pidieron amistad y yo acepté sólo para poder tener más amigos“) como por ejemplo en Facebook. Tenemos la posibilidad de dar rienda suelta a nuestro don de gentes y compartir sin parar información, fotos, videos, anécdotas, enlaces divertidos o curiosos vistos por la web, unirnos a grupos que, al igual que en los foros, tendrán una serie de gustos a los que nos sentiremos atraídos (y que además funcionan de una forma bastante parecida a los foros). Podemos hacer un grupo dedicado únicamente a gente del trabajo, otro a gente que conocimos en el anterior trabajo, otro a gente de la Universidad, otro a gente del primer instituto en el que estuvimos, otro de gente de la clase de educación primaria, otro de gente que no tenemos ni idea de quién es, pero que se han juntado para decir que los ’80 fueron los mejores años de su vida…

Cómparte en Facebook… ¡¡es gratis!!

Y entonces pasamos a la acción. Publicas una foto y 3 personas (tu madre, un amigo y un desconocido) dicen que les gusta esa foto, y algo raro se mueve en tu interior, una especie de calor por haber puesto algo que a “alguien” le ha “gustado”. Pero el orgasmo mental llega cuando esa persona hace un comentario sobre lo que has escrito o posteado. Piensas: “oh Dios mío, esa persona ha dedicado un poco de su tiempo a comentar algo que he puesto“, y entonces nos sentimos protagonistas. Y es nuestro deber mantener el espectáculo, mantener la imagen que estamos forjando en Internet.
Y para poder sentir esa agradable sensación seguimos buscando amigos (hasta llegar a los 5000), seguimos publicando cosas que nos comentan,y todo eso se nos hace poco.
Es cuando ya empezamos a entrar en la vida de los demás, incluso en la vida de personas que casi no conocemos. Comentamos sus cosas y decimos que nos gusta lo que hace. ¡Oh que divertido! ¡Todo es diversión!

¡¡¡INTERNET!!!

El problema llega cuando alguien, virtualmente, hace algo que no nos hace gracia. Un mal comentario, el que no te pongan “me gusta” en lo que has dicho sobre sus vacaciones, una crítica mal recibida
Aquí llega la parte que me sorprende de Internet. Nos llegamos a enfadar desmesuradamente por algo que no tienen ningún sentido.

Las personas siempres nos ocultamos bajo cientos de máscaras, y a todas esas, hay que añadir una nueva: Internet.

Nos hemos convertido en personas con dos personalidades. La que camina por las calles de la Tierra, donde, en la mayoría de los casos somos un número más a la lista de ciudadanos de un país y que va a trabajar (si tiene la suerte de hacerlo) como todos los demás. Una persona que tiene una vida corriente en un mundo corriente. Una persona que tiene una maravillosa vida humana, con sus traumas, alegrías, sufrimientos, esperanzas.
Y por otro lado tenemos a la persona virtual, la persona que se ha forjado y se ha autocolocado en un altar, creyéndose portadora de la verdad y actuando como malos actores de telenovelas por cada respuesta mal recibida a través de este medio. La persona virtual se cree tan importante como un famosete en la vida real.
Permite que los sentimientos y revueltas negativos del mundo virtual afecten de forma desmesurada a su “yo real”, y se creen que son importantes en un mundo que se han forjado ellos solos, acercándose a grupos en los que saben que van a ser aceptados, cuando en realidad seguimos siendo los mismos de siempres…

Menos mal que todo tiende a desaparecer, a la muerte, a la impermanencia. Nada se mantiene, todo está en continuo cambio.

…personas que no tenemos la verdad absoluta, que jamás la tendremos, que vivimos subjetivamente, que estamos condenados a morir sin saber casi nada sobre el mundo en el que vivimos, y que el querer imponer nuestro punto de vista a los demás, ya sea virtualmente o cara a cara, sólo nos traerá sufrimiento.
Un saludo. Paz.
Igor Hernández Pérez

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7 Respuestas a “I am Internet

  1. Toda la razón. Todos lo sabemos. Todos seguimos haciéndolo. Aun así, sigo dando las gracias a internet por haber estado ahí cuando lo necesité y por encima de todo, a conocer a gente como tú y cuatro más, pero sobre todo por descubrir en la red virtual al que ahora es mi mejor amigo real. Hay que saber ser esas dos personas y además, tener claro lo que hay de verdad y de mentira en lo que te rodea y saber llevar cada terreno hasta el punto que lo merece. Buena reflexión. Un saludo, Escorpio virtual y un beso, Igor real.

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    • Muchas gracias por el comentario 🙂 Es cierto lo que tú dices. En Internet se pueden forjar buenas y grandes amistades, pero eso hay que trabajárselo, y dejar a un lado la superficialidad del Facebook y de los “me gusta” y “trending topics” de las redes sociales, y pasar a temas más humanos. Tú me entiendes 🙂 Un besoooo

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  2. Me parece muy acertado todo el comentario sobre internet y las redes sociales, yo tengo mucho que agradecer a internet, me ayuda tambien como tu dices a evadirme y no filosofar con la vida y la muerte jejejeje y quitarme depresiones……yo internet ya lo coji mayorrrrr……pero bendito internet…..con sus cosas buenas y menos buenas.
    besos Igor.

    marivi.

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    • Como han comentado en otro comentario, cuando apareció Internet a mucha gente le surgió el pensamiento de… “nos va a solucionar la vida!!!”, y en cierto modo es así. Ahora, gracias a la red, a Internet, funciona casi todo el mundo. Las operaciones de los bancos, las compras por Internet… incluso los libros que yo vendo por Amazon!!!
      Pero además no sólo las cuestiones “económicas”, “empresariales” o “materiales”…
      Por ejemplo… anda que no hay veces que yo me meto en google para mirar ciertas recetas a la hora de cocinar, o me meto para mirar rápidamente las páginas web que existen sobre ciertos artistas…
      Internet es una gran fuente de información, pero que aún hay que moldear.
      Un besoooo

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  3. Me ha encantado tu post sobre la evolución de internet, yo también la viví y ahora miro hacia atrás y estoy asombrada… Más que nada porque creo que se ha convertido en algo superfluo muchas veces, Con el gran potencial que tenía cuando surgió!! Mucha gente creímos que nos iba a resolver la vida… aunque bueno, en cierto modo la ha facilitado…

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    • El ser humano tiene que evolucionar, avanzar. Internet es necesario para ello, es una de las herramientas más poderosas que tenemos, tanto para bien como para mal, sólo hay que mirar la actualidad para darse cuenta de ello.
      Como ya he dicho, solo hay que darle tiempo para que Internet se vaya modelando, para que vaya cogiendo forma y termine por convertirse en una grandiosa biblioteca virtual, y un lugar donde dar libremente nuestra opinión, además de pasarlo bien con juegos online o cualquier otro tipo de diversión…
      En principio Internet hace todo eso y más, pero lo que de verdad necesita modelado no es Internet, si no la gente que lo utiliza, que crea páginas web, que tiene cierto tipo de control sobre la red… ellos son los que deberían ser educados para poder hacer un buen uso de la red 🙂

      Un besooooo ^^ Igor

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  4. Pingback: Y el 2012 se marchó… | Desde Azul Escorpio·

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